Juegos que no quieren nada de ti.
Snake
El que todo el mundo conoce, con tres opciones que cambian la partida. Muros, portales y un modo festín que lo vuelve peligroso.
Jugable ahoraPac-Man
Un laberinto de verdad, bolitas de verdad y cuatro fantasmas que te persiguen cada uno a su manera. Saber cuál va detrás importa más que ser rápido.
Jugable ahoraRunner
Salta los bloques bajos, agáchate bajo las barras altas y mira cómo acelera hasta volverse imposible. Descendiente del dinosaurio que aparece cuando se cae internet.
Jugable ahoraCruce
Avanza a saltos por carriles que intentan atropellarte. Retroceder está permitido y nunca puntúa, lo cual resume bastante bien la prudencia en general.
Jugable ahoraVuelo
Mantén para subir, suelta para caer y cuélate por los huecos. Un solo control, y aun así basta para matarte.
Jugable ahoraTúnel
Tres carriles, un salto y un deslizamiento, y obstáculos que llegan más rápido de lo razonable. El color te dice cuál usar.
Jugable ahoraRompeladrillos
Sesenta ladrillos, tres vidas y la lenta constatación de que ya no eres tan bueno como antes. El punto donde la bola toca la paleta decide hacia dónde va.
Jugable ahora2048
Deslizar números contra otros números hasta quedarte sin sitio y sin paciencia. Llega a 2048 y podrás seguir igualmente.
Jugable ahoraNo cuestan nada y nunca costarán nada. Si eso parece una forma extraña de llevar un sitio, ese es precisamente el asunto de todo lo demás.
Leer por qué